El pintor y diseñador mantuvo una estrecha vinculación con la Universidad de Sevilla y el CICUS, donde impulsó proyectos expositivos y contribuyó a acercar el arte contemporáneo a la comunidad universitaria.
El artista sevillano Manolo Cuervo ha fallecido, dejando un legado creativo que trasciende disciplinas y generaciones. Pintor, diseñador gráfico, ilustrador y referente de la cultura contemporánea andaluza, Cuervo desarrolló una trayectoria marcada por la innovación, el compromiso con la creación artística y una inconfundible identidad visual que lo convirtió en una de las figuras más relevantes del panorama cultural sevillano.
A lo largo de más de cuatro décadas, su obra abarcó la pintura, el cartelismo, el diseño editorial y la ilustración, participando en numerosas exposiciones y proyectos culturales. Su lenguaje plástico, caracterizado por el uso del color, la fuerza expresiva de la figura y una mirada profundamente personal sobre la realidad, dejó una huella imborrable tanto en el ámbito artístico como en el diseño gráfico.
Manolo Cuervo mantuvo además una estrecha relación con la Universidad de Sevilla, especialmente a través del Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (CICUS), institución con la que colaboró en distintas iniciativas destinadas a promover el arte contemporáneo y el diálogo entre la creación artística y la comunidad universitaria.
Su participación en exposiciones, encuentros y proyectos impulsados por el CICUS contribuyó a consolidar este espacio como uno de los principales referentes de la programación cultural universitaria en Andalucía. Desde ese compromiso con la cultura pública, Cuervo defendió siempre el papel del arte como herramienta de reflexión, conocimiento y transformación social.
Su desaparición supone una pérdida para el mundo de la cultura y para todas las instituciones con las que compartió proyectos e inquietudes. La Universidad de Sevilla lamenta el fallecimiento de un creador que encontró en la institución un espacio de colaboración y de difusión de su obra, y cuyo legado permanecerá como parte del patrimonio artístico y cultural de la ciudad.
Con la muerte de Manolo Cuervo desaparece una de las voces más singulares del arte sevillano contemporáneo, pero permanece una obra que seguirá inspirando a nuevas generaciones de artistas y que ocupa ya un lugar destacado en la historia cultural de Sevilla y de Andalucía.