Tras más de doce años de trabajo, el Servicio General de Investigación Fototeca-Laboratorio de Arte (CITIUS) completa uno de sus proyectos patrimoniales más relevantes, garantizando la preservación, digitalización y accesibilidad de un fondo documental único conforme a los estándares internacionales de conservación.
La Universidad de Sevilla ha concluido uno de los proyectos de conservación patrimonial más relevantes desarrollados por el Servicio General de Investigación Fototeca-Laboratorio de Arte (CITIUS): la recuperación integral de su colección de negativos fotográficos sobre placas de vidrio. Después de más de doce años de trabajo continuado, la actuación ha permitido estabilizar, conservar, digitalizar y catalogar más de 40.000 fotografías históricas, asegurando tanto su preservación física como su consulta por investigadores y futuras generaciones.
Los negativos sobre vidrio constituyen uno de los soportes fotográficos de mayor valor documental por la calidad y riqueza de la información que contienen. Al mismo tiempo, son materiales especialmente frágiles, vulnerables a las roturas y muy sensibles a las alteraciones provocadas por unas condiciones inadecuadas de almacenamiento, temperatura o humedad.
Cuando comenzó este proyecto, una parte importante del fondo se conservaba en sistemas de almacenamiento que hoy se consideran incompatibles con la conservación a largo plazo, como cajas acidificadas, papeles envejecidos y fundas de Policloruro de Vinilo (PVC), cuyos procesos de degradación favorecen el deterioro de las emulsiones fotográficas y comprometen la estabilidad de las imágenes.
Con el objetivo de revertir esta situación, el equipo de la Fototeca emprendió un exhaustivo proceso de intervención sobre cada una de las placas. Los trabajos incluyeron la elaboración de un nuevo inventario completo del fondo, la limpieza mecánica en seco y, cuando el estado de conservación lo permitía, la limpieza húmeda especializada, la digitalización en alta resolución, la catalogación individualizada y el acondicionamiento definitivo de los originales mediante materiales específicamente diseñados para la conservación permanente de patrimonio fotográfico.
En la actualidad, cada negativo se conserva en fundas individuales de papel de pH neutro, sin reserva alcalina y de cuatro solapas, especialmente fabricadas para materiales fotográficos. Estas se almacenan en cajas de cartón barrera de conservación permanente, ubicadas en mobiliario metálico dentro de una sala de archivo con temperatura y humedad relativa controladas, siguiendo las recomendaciones internacionales para la preservación de este tipo de colecciones.
El alcance del proyecto va mucho más allá de la obtención de copias digitales. Aunque la digitalización facilita el acceso y la difusión del patrimonio, la conservación de los originales continúa siendo una prioridad, ya que los negativos constituyen los documentos primarios de los que derivan todas las reproducciones futuras. Su adecuada preservación garantiza la autenticidad, la calidad y la disponibilidad de este valioso patrimonio documental para la investigación, la docencia y la difusión cultural.
Con la culminación de esta actuación, la Fototeca de la Universidad de Sevilla ha logrado que la totalidad de sus fondos históricos sobre soporte de vidrio disponga de un sistema de conservación permanente adaptado a los estándares internacionales. Más de una década de trabajo ha permitido intervenir decenas de miles de fotografías, renovar completamente sus sistemas de almacenamiento, generar copias digitales de preservación y asegurar la estabilidad física de un conjunto documental de extraordinario valor para el estudio de la historia del arte, la arquitectura, la arqueología y el patrimonio cultural.
Gracias a este proyecto, uno de los fondos históricos más importantes custodiados por la Universidad de Sevilla afronta el futuro con las máximas garantías de conservación, permitiendo que la memoria visual contenida en estas imágenes permanezca protegida y accesible durante las próximas décadas.
Como destacan desde la Fototeca, «conservar una fotografía no consiste únicamente en evitar su deterioro; significa preservar un testimonio irrepetible de nuestra historia. Cada placa de vidrio protegida hoy constituye una garantía de que esa memoria podrá seguir siendo estudiada, interpretada y difundida mañana».