Ficha Técnica
Acuarela sobre papel realizada por Luis Calderón Jácome en 1984 en la cual se representa un bodegón compuesto por varios objetos como la primera página de un legajo –en la cual lo único que se comprende es el año de 1696-, una caja de puritos nº3 elaborados por Tabacalera, como se comprueba en el interior de la tapa del recipiente donde están insertos, y dos copas de cristal alargadas.
Con predominio de los tonos ocres marrones y verduscos, la naturaleza muerta está concebida desde una perspectiva ciertamente cubista, en la que algunos de los elementos que la componen están más definidos que otros y representados desde diversas perspectivas, pero predominando la importancia de la geometría, características de la producción de Jácome.
*Biografía:
Luis Calderón Jácome (Madrid, 1932 – Madrid, 2005). Diseñador gráfico por profesión, pintor taurino y aficionado práctico, concedió a su producción un carácter abierto y formalmente investigador. Residió en Venezuela durante más de veinte años y allí encaminó sus actividades artísticas por otros rumbos más rentables. A su regreso a Madrid, se profesionalizó como pintor de toros, toreros y caballos. El artista revolucionario, galardonado en diferentes concursos de carteles taurinos, se hizo un hueco en el mundo de la publicidad, no obstante nunca abandonó las artes plásticas.
Su obra supuso una ruptura con el impresionismo taurino ya languideciente a finales del siglo XX y recogió las posibilidades espaciales descubiertas por el cubismo para practicar una suerte de eclecticismo con la estampa, con las exigencias naturales de la representación que caracterizan a la pintura taurina. Obtuvo el primer galardón en el concurso de carteles para la Feria Taurina del Pilar de Zaragoza de 1986. Su aportación fue la de un escandaloso cisma conceptual en la representación del toro en la cartelería taurina. La feria de San Isidro de Madrid, la de Pamplona y tantas otras asumieron con entusiasmo y valentía esta nueva corriente de estilo moderno pero riguroso con los estrictos márgenes de la ortodoxia de la tauromaquia. En su producción, pasa de la representación más clásica a las descomposiciones, entre el cubismo y el futurismo, al diálogo con pintores como Picasso o Kandinsky, adaptando múltiples lenguajes a su manera de entender el toreo. Su visión de la pintura es ecléctica, más abierta de lo que suele caracterizar la pintura taurina. Su renovación viene dada por una descomposición geométrica, que estudia el movimiento.
El artista rompió con el aislamiento, la expresión casi marginal en la que se estaba desenvolviendo, salvo contadísimas excepciones, la pintura y el dibujo taurino. La segmentación cúbica del espacio, tanto en lo que se refiere al ámbito circular donde sucede el toreo, como la yuxtaposición de dimensiones que caracteriza al cubismo, sirvieron a Calderón Jácome, junto a su amplio conocimiento de gran aficionado al toreo, para mostrar la nueva tauromaquia con el mismo rigor que antaño lo hicieron el impresionismo de Roberto Domingo o Ruano Llopis.
Bibliografía:
-
ORTIZ BLASCO, Marcelino y SOTOMAYOR, José María, Tauromaquia A-Z (Espasa-Calpe, 1991).
NºCatálogo
FALT413
Autor/es
Tipología
Cronología
1984
Técnica
Materiales
Ubicación
Dimensiones
Enmarcado: 40x44,7 cm / Paspartú + Pintura: 33,5x38,2 cm / Pintura: 26x30,9
