Su autor, Annibale Carracci, es un referente del clasicismo barroco
El Colegio Mayor Santa María del Buen Aire, adscrito a la Universidad de Sevilla, conserva entre sus fondos patrimoniales un grabado barroco de gran valor histórico y artístico fechado en 1794, realizado mediante la técnica de aguafuerte y actualmente en buen estado de conservación.
La obra reproduce un fragmento de la pintura “Venus, Adonis y Cupido” (1590) del pintor italiano Annibale Carracci, original conservado en el Museo del Prado (Madrid). Este grabado forma parte de la tradición académica de reproducción de obras maestras de la pintura europea impulsada en España a finales del siglo XVIII y fue editado por la Calcografía Real.
En la realización de la estampa participaron tres figuras destacadas del ámbito artístico: Annibale Carracci, autor de la pintura original, José Camarón Boronat, responsable del dibujo preparatorio, y Rafael Esteve Vilella, grabador de la pieza.
Annibale Carracci (Bolonia, 1560 – Roma, 1609) fue una figura capital en la historia del clasicismo seiscentista y uno de los artistas más influyentes de la transición entre el manierismo y el barroco. Formado inicialmente como grabador en la Academia de los Desiderosi cuyo objetivo era renovar la enseñanza artística mediante el estudio del natural, la literatura y la recuperación de los modelos clásicos. Pronto desarrolló un lenguaje pictórico propio, alejándose del manierismo predominante en Bolonia y adoptando un naturalismo de fuerte carácter. Los Carracci impulsaron además la práctica del dibujo del natural y se consideran iniciadores del género de la caricatura, basado en la observación directa de la personalidad humana.
Tras colaborar en la decoración del Palacio Fava de Bolonia (1583-1584) y viajar a Parma y Venecia, donde conoció la obra de Correggio y Tiziano, Carracci consolidó un estilo que combinaba equilibrio clásico, naturalismo y monumentalidad barroca. La galería del Palacio Farnesio (1597-1600), inspirada en los relatos mitológicos de Ovidio, se convirtió en un modelo de belleza clásica y armonía compositiva que influyó decisivamente en artistas como Albani, Domenichino, Lanfranco, Rubens, Poussin o Claudio de Lorena. También desarrolló una innovadora concepción del paisaje ideal, visible en obras como la Huida a Egipto (Galleria Doria Pamphilj, Roma).
La conservación y difusión de este grabado se enmarca en las políticas de protección del patrimonio cultural de la Universidad de Sevilla, accesible a través de su portal digital de patrimonio, contribuyendo a la investigación, la docencia y la proyección social del legado artístico universitario.