Ficha Técnica
El Instituto Anatómico Forense se encuentra integrado dentro del complejo hospitalario “Virgen Macarena” y el campus universitario de la Facultad de Medicina. El edificio se desarrolla inicialmente exento, aunque en la actualidad cuenta con un volumen anexo, la Escuela Universitaria de Enfermería, con el que no se comunica.
Su construcción inició el desarrollo del campus de La Macarena, y constituye una muestra avanzada de la arquitectura del movimiento moderno en Sevilla. En ese sentido, cabe señalar su condición de manifiesto arquitectónico, al hilo de las corrientes europeas de vanguardia. El Instituto Anatómico Forense abandona cualquier consideración monumental, sea en su volumetría y organización tipológica, sea en su materialidad y decoración, para ofrecer respuesta eficiente a los requerimientos estrictos del programa original. Por esta razón, cabe entender la planta del edificio en su condición de mero esquema, desarrollado a partir de un núcleo central, de cuatro plantas de altura, del que parten tres alas, a Norte, Este y Sur, de tres plantas de altura.
Originalmente proyectado y construido como edificio exento, todo el perímetro presenta el mismo esquema de fachada, completamente libre de elementos ornamentales: amplios ventanales rectangulares de proporción horizontal, que aprovechan al máximo el espacio disponible entre los pilares de la estructura, alineados horizontalmente y subrayados por la línea continua del alféizar. La composición de los huecos es asimismo característica, con carpinterías divididas en una retícula de 3x3 de idénticas proporciones. Única excepción a esta regla son los huecos de la planta baja del cuerpo principal hacia la avenida de Sánchez Pizjuán, donde quedan agrupados en una franja estrecha y alargada.
Atendiendo al uso originariamente compartido, tanto por la comunidad universitaria, como por el público general, el edificio cuenta con dos puertas de acceso; la principal es la del Instituto de Anatomía, de dos plantas de altura y abierta hacia el Oeste, a la avenida Ramón Sánchez Pizjuán, mientras que la secundaria, de una sola planta, facilitaba originalmente el acceso a la morgue, abierta hacia un espacio ajardinado en el Sur del edificio. En la actualidad, este último acceso se encuentra cancelado, por el traslado de las dependencias originales y la realización de una profunda reforma.
La puerta de principal de entrada al edificio, a la que se accede a través de una escalinata, se encuentra en la esquina Noroeste del cuerpo principal, desplazada por tanto hacia un lateral de la fachada, en un claro gesto de ruptura con los criterios clásicos de simetría aplicados a la arquitectura oficial. Esta portada se alza hasta el dintel de los huecos de la planta primera, y el dintel de la portada, a su vez, marca la línea de alféizar de los mismos huecos. Se significa de manera especial por su abocinamiento y por el aplacado de mármol. En la parte superior de la portada se localiza el rótulo del edificio: “INSTITUTO DE ANATOMÍA”. En la parte derecha de la portada, a la altura de la vista, se localiza una inscripción grabada en la piedra, completamente legible, escrita en latín, y que hace referencia a la inauguración del edificio.
Esta portada conduce a la escalinata de acceso, que marca el eje transversal principal que, en dirección Este-Oeste, resuelve las comunicaciones verticales del edificio. Además de la escalinata, este eje transversal cuenta con una escalera de ida y vuelta que conecta todas las plantas. El eje transversal se cruza con el eje longitudinal principal, en dirección Norte-Sur, que sirve de galería de acceso a las estancias del ala Norte, y que en su otro extremo conduce a las dependencias del ala Sur. De este eje longitudinal se deriva perpendicularmente un segundo eje transversal, que provee acceso a las estancias del ala Este. Junto al mencionado núcleo principal de comunicaciones verticales, se disponen otras dos escaleras secundarias; una en el extremo del ala Norte, y otra que conecta de manera autónoma las estancias del ala Este, complementada por un ascensor. Se trata de una organización de extrema racionalidad, que sigue criterios de composición estrictamente modernos.
Dentro del edificio, se destacan elementos y espacios de diversa índole, cuyo grado de conservación es desigual, como son:
- Las escaleras del edificio, que constituyen episodios de gran interés arquitectónico. La escalinata de acceso principal concentra toda la carga de monumentalidad, y tiene un refinado diseño y cuidadosa ejecución. Se desarrolla en dos tramos de diez peldaños cada uno, y desemboca en una portada secundaria, también abocinada y provista de un generoso dintel sobre sus jambas, que replica homotéticamente el trazado de la portada principal del edificio. La huella de estos peldaños se resuelve con losas de mármol gris, mientras que las tabicas, rehundidas, son de mármol blanco. Son de especial interés los revestimientos laterales, ejecutados en piedra hasta la altura inferior del dintel de la portada. Cuenta con losas de mármol gris de proporción cuadrada, colocadas dentro de una retícula de piezas rehundidas de mármol blanco, de la misma altura que el grosor que la pieza de huella de la escalinata. La retícula dibujada en los paramentos sirve para recortar la apertura del acceso a la conserjería, con jambas y dintel de mármol de color blanco.
La escalera principal del edificio arranca del vestíbulo en que desemboca la escalinata de acceso, y se desarrolla en dos tramos de ida y vuelta que bajan al sótano y suben hasta la planta tercera y última del edificio. Sus generosas dimensiones estuvieron originalmente correspondidas con la abundante iluminación que llegaba de los grandes huecos verticales que se abrían en cada descansillo, hoy cancelados por la construcción anexa de 1975. Resulta de interés el trazado de su peto y barandilla, en el que la continuidad se refuerza a través de la graciosa curva de su vuelta. El cromatismo de la escalera resulta también un aspecto a destacar, con huellas realizadas en mármol blanco, y tabicas rehundidas en mármol rojo.
Las dos escaleras secundarias, situadas en el ala Norte y el ala Este, resultan de extremo interés por su recorrido continuo, ya que las reducidas dimensiones de su hueco obligaron a prescindir de descansillo. El efecto fue el singular trazado en forma de abanico de sus peldaños, de cuidadosa ejecución. Ésta se ve correspondida con el minucioso corte de la azulejería que sirve de revestimiento a los paramentos de la escalera, a la hora de resolver las transiciones curvas.
- El aula magna del edificio constituye un espacio de formidable diseño, que se corresponde asimismo por el cuidado en su ejecución. Cuenta con un graderío inclinado, con butacas organizadas en dos tramos independientes, de cuatro filas cada uno, que se delimitan mediante petos de trazado levemente curvo. Este graderío procura independizarse del paramento de la sala, liberando dos corredores laterales que se mantienen en el nivel de acceso, y un corredor superior deambulatorio, actualmente ocupado con una hilera de sillas. El tramo superior del graderío se interrumpe, abriéndose un espacio previsto originalmente para la instalación de aparatos de proyección al que se accede por una escalinata de singular despiece.
Este espacio ocupa una altura de dos plantas, a la que se abren dos niveles de huecos de fachada. Su decoración, del todo modesta y sobria, se limita a la introducción de apliques de pared para la iluminación, que se realizan en yeso, de traza circular y colocados en los soportes entre los huecos del nivel superior. La iluminación natural de la sala quedaba garantizada a través de los huecos de fachada, así como por pequeños lucernarios en la cubierta, coincidentes con la posición del estrado, que se encuentran actualmente cancelados. La materialidad de la sala también merece especial atención; desde los remates curvos en madera de los petos del graderío, hasta la cuidada ejecución del peldañeado y la solería en mármol blanco. Aún hoy, es posible contemplar el mecanismo original de accionado de las persianas, a través de un complejo sistema de engranajes integrado en la fachada. Por razones de inmediata comodidad, la iluminación natural de la sala se encuentra cancelada con paneles opacos en las carpinterías.
- Las salas de disección constituían uno de los espacios de mayor importancia funcional del edificio, ocupando la totalidad de las plantas primera y segunda del ala Este. En la actualidad, las dimensiones de estas estancias han sido reducidas por las necesidades de espacio. Las dependencias que mantienen esta función cuentan con la particularidad de estar iluminadas naturalmente desde el Norte, el Este y el Oeste. Se mantienen aún las mesas originales de disección, dispuestas en dos hileras paralelas perpendicularmente a las fachadas largas del ala. Estas mesas son muestra del diseño de la época, contando con una sola losa de mármol blanco para la disección, apoyada en un pie de fundición que albergaba originalmente el sistema de evacuación de líquidos. En la actualidad, este sistema se ha sustituido por otro, manipulable directamente desde el exterior. De nuevo el diseño del pavimento resulta especialmente interesante y cuidado, con losas de mármol blanco que se interrumpen por otras de color gris coincidiendo con la posición de las mesas de disección.
- La atención prestada a los revestimientos merece una mención especial, a la hora de diseñar su trazado, y en el juego cromático que en los pavimentos sirvió originariamente para subrayar la diversidad de funciones del edificio. Generalmente se usó el mármol blanco, que se complementó con piezas de mármol gris que sirven de decoración geométrica para delimitar los espacios y señalar las transiciones, mientras que en los corredores se incorporan hiladas de mármol rojo señalando la posición de la retícula estructural. Una excepción a este juego cromático se encuentra en la galería del ala Norte, donde el blanco se sustituye por piedra de tonalidad ocre. Los paramentos verticales interiores del edificio se encuentran revestidos por piezas de azulejo vidriado, que si bien se encuentra generalmente oculto bajo capas de pintura, aún son distinguibles en las escaleras, donde se evidencia el cuidado en el corte para la resolución de las transiciones curvas.
- Los elementos de carpintería se encuentran un estado de conservación desigual, tanto en puertas y ventanas, aunque se mantienen aún en su posición algunos de los originales. Igualmente cabe referirse a los sistemas primitivos de accionamiento de persianas y de instalaciones, que siguen presentes aunque no se encuentren en uso.
NºCatálogo
2420
Tipología
Cronología
1932 - 1945
