Ficha Técnica
Tenacillas para fumar cigarrillos realizada en plata a finales del Siglo XIX o comienzos del XX. Tiene un punzón de identificación ilegible en el anillo. Esta pieza destaca por la posibilidad otorga al fumador de regular el largo de las varillas, pues estas se introducen en un cilindro hueco, el cual se encuentra soldado al anillo fijo. Las varillas terminan en pinzas abarquilladas. La virola que regula la presión es un anillo circular adornado en la parte centrar con un pequeño relieve (RUA BENITO, 1987, pp. 70-71).
A lo largo de los años, los utensilios destinados al consumo de tabaco han ido variado en forma y uso, en función del tipo de tabaco al que se refería. Muchos de ellos han sido utilizados como acompañamiento a otro tipo de complementos como joyas, bolsos o relojes.
Las tenacillas, también conocidas como pinzas de fumar, son unos utensilios con los que se sostiene el cigarro o cigarrillo para así impedir el contacto directo con el tabaco, evitando de esta forma el olor y las posibles manchas en los dedos. Eran utilizadas por mujeres y hombres de ciertas profesiones (clérigos, médicos, dependientes…), pues estaba mal visto que se mancharan los dedos y sus manos oliesen a tabaco. Las tenacillas fueron precursoras de las boquillas, muy usadas durante la década de los años veinte. Debido a su pequeño tamaño y a su uso mayoritariamente femenino, muchas de ellas han quedado en el olvido y apenas se conservan ejemplares, salvo las custodiadas por aquellos coleccionistas más esmerados.
En cuanto a su forma, las tenacillas se componen de tres partes: manecillas, varilla y anilla de sujetar. La manecilla es la parte que realiza el ejercicio de agarre, por lo que tiene forma de pinza, creada por la separación de la varilla. Algunas manecillas adoptan forma de pinza, mano, garras… y su presión a menudo se regula mediante una virola o abrazadera. La varilla normalmente está formada por dos barritas semicilíndricas, generalmente sin decorar. La anilla es la parte de sujeción de la mano y para su uso se introduce el dedo corazón, que con ayuda del índice permiten mantener la tenacilla verticalmente.
Esta pieza formaba parte de una colección privada europea, compuesta por dieciséis tenacillas de plata y una de oro, que Tabacalera adquirió entre 1989 y 1990. En la actualidad, estos objetos son parte de la donación efectuada por Altadis a la Universidad de Sevilla, la cual se complementa con documentos relativos a la compra-venta de las mismas y sobre su exposición en el extinto Museo del Tabaco, centro expositivo que estuvo situado en la sede principal de Tabacalera en Madrid.
Bibliografía:
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Antonio Rua Benito, Tenacillas para fumarRevista Antiquaria (Edicomar, 68-71, Madrid, 1987).
NºCatálogo
FALT804
Autor/es
Tipología
Cronología
1850 - 1950
Técnica
Materiales
Dimensiones
6,6x2,2x0,5 cm
Fondo
Forma de ingreso
Fecha de ingreso
15-11-2016
