Technical Datasheet
Este ejemplar responde a una cerillera realizada en metal. El sistema de cierre se realiza a través una tapa con resorte. Su cara frontal tiene una decoración en dorado con una espuela y una fusta, ambos utensilios utilizados en la hípica.
Las cerilleras, también conocidas como fosforeras, son pequeños estuches o cajas que se utilizan para contener o llevar fósforos o cerillas. Existen infinidad de cerilleras según se clasifiquen por material, forma, sistemas de cierre, etc. Además, se las suele clasificar según su cometido, ya que hay cerilleras de mesa y cerilleras de bolsillo. La aparición de las cerilleras se sitúa a finales del siglo XIX y continuaron desarrollándose hasta el primer tercio del siglo XX.
En 1927, John Walker descubrió la capacidad de ignición de la mezcla surgida entre el sesquisulfuro y de fósforo, dióxido de plomo (u otro tipo de oxidante) y cola. Esta nueva combinación era tan eficaz como el fósforo blanco, pero con la ventaja de que no producía necrosis entre los obreros de las fábricas de cerillas. Años más tarde se sustituyó el sesquisulfuro por el sulfuro de anticromo.
Gracias a la comercialización de las cerillas fósforos, muchos artesanos y plateros buscaron una respuesta a su transporte, al mismo tiempo que creaban un objeto de valor y distinción, muy común entre los utensilios utilizados para el consumo de tabaco en aquella época. Las cerilleras se unieron a las tenacillas y las tabaqueras como objeto que todo/a buen fumador/a debía poseer para realizar dicho ritual. A menudo, las cerilleras fueron empleadas de forma simultánea para otros fines, tales como guardar monedas, sellos de correos, guardafotos, silbato, espejo, navaja, palillo, lapicero, etc.
NºCatalogue
FALT838
Author/s
Typology
Chronology
1850 - 1950
Technique
Materials
Dimensions
4,3x3,4x1,1 cm.
Collection
Form of entry
Date of admission
15-11-2016
