Ficha Técnica
El edificio se localiza en pleno corazón del centro histórico de Sevilla, en las proximidades de la plaza de la Encarnación. Ocupa la mayor parte de una manzana que comparte con la iglesia de la Anunciación, obra representativa del Renacimiento sevillano a la que se vincula física e históricamente. En el lado occidental de la manzana, el edificio se yuxtapone al palacio del marqués de la Motilla, obra historicista de destacada presencia visual en la zona.
El edificio aglomera espacios de diferente índole, organizándose alrededor de dos patios. El principal, de mayores dimensiones, se sitúa anexo al brazo del crucero de la iglesia de la Anunciación, paralelo a la dirección de la calle Laraña. El secundario, de menores dimensiones y trazas paralelas al principal, ocupa el ángulo Sur del solar entre las calles Goyeneta y Compañía.
La reconstrucción del edificio original de la casa profesa de los Jesuitas procuró el mantenimiento del protagonismo articulador de los dos patios, conservando su geometría y composición, e incorporando algunos materiales, especialmente columnas, que fueron salvados del derribo. Si bien el patio secundario mantuvo la volumetría original, el patio principal se vio reducido a la reconstrucción de la galería en planta baja, que queda descubierta en la planta primera como deambulatorio. A esta mínima permanencia hay que añadir el interesante artesonado de madera de la escalera vinculada al patio, que se construyó en la posición en la que se encontraba la escalera original.
La lectura organizativa del edificio se puede realizar de manera directa desde el acceso principal al edificio desde la calle Laraña. Consta de una crujía principal, de cuatro plantas de altura, que se asoma a la calle Laraña, en la que se localizan las dependencias del decanato. Tras esa crujía, se localiza el mencionado patio principal. A continuación del patio principal, se sitúa un cuerpo de aulas de cinco plantas de altura, ocupando la posición del antiguo paraninfo. Tras este cuerpo de aulas, se sitúa el patio secundario, que organiza espacios destinados a aulas y despachos de Departamentos.
La fachada del edificio hacia la calle Laraña es característica de un historicismo tardío, y combina dos únicos materiales, el aplacado de piedra caliza para revestir la planta baja, y el ladrillo visto para las tres plantas superiores. En la planta baja, el acceso al edificio se resuelve con una apertura central adintelada que permite el paso de vehículos al garaje del sótano, mientras que dos calles laterales menores de esta entrada, resueltas con arcos de medio punto, facilitan el acceso peatonal. La posición de la puerta lateral izquierda es tal, que recoge la galería Este del patio principal, para conducir al vestíbulo del cuerpo de aulas y la cafetería en planta baja. Sobre la planta baja de la fachada, un balcón corrido en toda la longitud de la fachada, y el inicio del paño de ladrillo visto en el que se recortan huecos adintelados, con jambas, alféizares y dinteles enmarcados y revestidos con la misma piedra caliza. Por encima de la cornisa principal del edificio, se elevan mansardas; una cada dos huecos de fachada.
Las fachadas hacia el patio principal son heterogéneas. Por encima de la galería en planta baja, emerge en su lado Este el volumen de la iglesia de la Anunciación, que asoma su crucero con una ventana. En el lado Norte, la fachada de ladrillo visto, de color amarillo, en la que se recortan huecos dispuestos regularmente y enmarcados con piedra caliza. El lado Oeste queda abierto hacia una medianera del palacio del marqués de la Motilla, mientras que el lado Sur del patio, en un gesto monumental, desdobla la fachada en una retícula de ladrillo visto, tras la que se abre un segundo plano continuo, con huecos de grandes dimensiones. En esta retícula, se simula la presencia de balcones a través de barandillas. La posición de las escaleras queda marcada por la interrupción de este desdoblamiento, y la incorporación de huecos de menores dimensiones abiertos en el plano de ladrillo. Tras el volumen de escaleras, el desdoble de fachada se recupera en la mitad Sur del lado occidental del patio.
El patio secundario, de tres alturas, mantiene la posición de sus elementos originales, con columnas toscanas adosadas a la fachada entre las que se abren arcos rebajados. Estos vanos quedan cegados por muros en los que se abren los auténticos huecos, adintelados y provistos de balcones con barandillas de sencillos perfiles metálicos.
Es de destacar la presencia de obras de arte producidas por los propios estudiantes de la Facultad y que decoran los paramentos de la misma, en pasillos y escaleras. Especial mención merecen los mosaicos realizados con motivo de la obra de reforma de la cafetería de la Facultad.
NºCatálogo
1797-ARQT
Tipología
Cronología
1565 - 1579
